VICTOR DE SANTA MARIA

Por Laura Muollo de Wittner Juegos de Mesa Notas Entrevistas Jurado

VICTOR DE SANTA MARIA es fotógrafo, cinéfilo empedernido, ludópata por elección, ha pasado gran de su vida avocado a una u otra de las formas importantes del juego, desde los juegos físicos del patio de recreos, hasta las reseñas de juegos de video para los extintos medios gráficos, pasando por las estaciones de la pelota en la vereda y masterear juegos de rol. Actualmente forma parte de uno de los grupos de testers de boardgames más importantes de Argentina, y sigue prometiendo que sus prototipos algún día verán la luz.---¿Cómo te iniciaste en los juegos de mesa?Desde chico jugaba a los clásicos argentinos de siempre: TEG,  Monopoly, Juego de la Vida, Mil Millas, etc. Luego me volqué a los juegos de computadora, termine trabajando como notero y reviewer en la difunta PC Juegos, y al rol, y en el 2008 a través de un amigo y un conocido me presentaron a la nueva ola de eurojuegos. ¿A qué te dedicás?Con mi identidad civil trabajo en control de calidad en una importante empresa dedicada a la energía atómica.  Cuando me pongo la capa y las calzas salgo a hacer fotografía, pero no se lo cuenten a nadie, es un secreto.Aproximadamente, ¿Cuántos juegos jugaste?Es difícil decir, nunca he llevado una cuenta exacta. Pero calculando por aproximación usando la cantidad de juegos de mi ludoteca, la lista de deseados, los que no me gustaron y los que resultaron interesantes pero no tanto... Y deberían ser fácil más de 500. ¿Cuál es tu aporte o tu rol dentro de los juegos de mesa?Me han dicho que soy un difusor de juegos de mesa. Siempre estoy dispuesto a llevarlos a donde sea, explicarlos y ayudar a la gente que no conoce a introducirse en este hobby. ¿Qué tipo de juegos son los que más disfrutás?Definitivamente los euros. Las mecánicas e innovaciones qué han aportado a los juegos me parecen invaluables: colocación de trabajadores, motores económicos, orden de turno variable y tantas otras... ¿Cuáles son tus tres juegos favoritos?Power Grid, Tzolk'in y Castles of Burgundy. ¿Qué te parece importante en un juego de mesa?Mecánicas innovadoras o interesantes, decisiones importantes, un arte atractivo, un reglamento claro,  son todas cosas que valoro mucho. ¿Alguna vez diseñaste algún juego?Tengo un par de diseños en la cabeza. No he encontrado todavía el momento para armar los prototipos y comenzar a probarlos y refinarlos. ¿Alguna vez testeaste juegos ajenos?Sí, varias veces. Como parte del Ficus Group estuve en el desarrollo y testeo del Imperios Milenarios, Hábitat Espacial, Días de Radio, Los Viajes del Capitán Foucault, Kinmo y cuanta locura se le cruce por la cabeza a sus integrantes.Una parte del testeo es comprobar si el juego funciona tal cual fue presentado, si no tiene nada roto. La otra faceta es aportar ideas al diseñador, qué cambios podrían aportar a mejorar el juego o su experiencia. ¿Qué consejo le darías a un diseñador que recién está comenzando?Testeo, testeo, testeo! Lo importante es que los jugadores se diviertan,  si tu diseño es muy ingenioso pero los jugadores no la pasan bien no va a llegar muy lejos. ¿Qué opinás de la industria nacional?Todavía tiene mucho camino por recorrer, hay que despegarse de los clásicos,  y empezar a apostar por autores, tanto los nuevos argentinos, como los ya reconocidos internacionalmente. Si pudieras enviarle un mensaje a todas las editoriales de juegos de mesa nacionales, ¿Qué les dirías?Controlen más la calidad de sus componentes. Muchas veces da pena abrir un nuevo juego de industria nacional porque sabés que los componentes dan lástima. ¿Por qué son importantes para la industria nacional los premios Alfonso X?Porque un premio o reconocimiento fomenta la creatividad, la sana competencia es fundamental para mejorar la calidad, y todo esto solo puede redundar en mejores juegos y una mayor difusión de los mismos entre el público.