Detective de Ludotecas 16 - Gonzalo

Por Matías Saravia Detective de Ludotecas

En esta oportunidad visitamos una ludoteca de la provincia de Mendoza, que aprovecha para nutrirse, de su cercanía con el país hermano de Chile.Hoy: Gonzalo Casas20160831_175624M: La pregunta obligada es, ¿cuántos juegos tenés?G: En la actualización que hice de mi colección hace unos días en la BGG (es la única forma de saber qué tengo) la cuenta cerró en 94 juegos. Antes contaba los de algunos amigos con los que arrancamos una ludoteca en común (ese conteo da algo así como 130) pero después empezamos a comprar más y más juegos e independizamos ludotecas.M: ¿Cómo hacían para manejar la ludoteca en común, no se generaban conflictos de interés?G: La verdad es que nunca fue la idea generar una ludoteca compartida…fue una forma de empezar a tener un grupo de juegos en cada juntada que nos diera opciones al momento de jugar y era más de nombre que otra cosa ya que cada uno tenía los juegos que había comprado en su casa y los administraba como quería. Acá es donde debo confesar que una de mis manías lúdicas tiene que ver con el cuidado de los juegos y que la culminación de eso es que nunca presto los juegos (sí.. ya lo sé..es de obsesivo pero buehh..es lo que hay). Por esto es que nunca podría tener una ludoteca entre varias personas.M:  ¿Cuál fue tu primer acercamiento a los juegos modernos?G: El primer juego moderno que jugué en serio y continuado (nada original por estos pagos) fue Carcassonne…una big box que compré en Chile en un viaje con amigos hace unos 5 años y que fue el juego que me hizo retomar la pasión lúdica de tablero.M: ¿Tenías idea de lo que era cuando lo compraste?G: Cuando lo vi en la vidriera de esa comiquería fue como haber descubierto el halcón maltés…había leído tanto sobre ese mítico objeto “hecho del material de los sueños” que no lo podía creer. Mucho antes de comprar mi primer juego de mesa moderno ya me había metido en la BGG e investigaba sobre el tema que me sedujo de inmediato. De hecho mis primeras partidas en este mundo fueron digitales…en Yucata, que era lo que podía. Con esta introducción te imaginarás que cuando lo vi en un lugar que no me lo esperaba encontrar no demoré más de 10 segundos en comprarlo.M: Con el correr de los años, ¿desarrollaste algún procedimiento de selección de los juegos a comprar?G: Aunque a veces me dejo llevar por la pasión y compro algún juego que no sé muy bien de qué va, normalmente hago una investigación exhaustiva antes de comprar algo para no tirar la guita y adquirir un ladrillo que no sale nunca a la mesa (me ha pasado).Veo muchas reseñas en YouTube y trato de enganchar algún Walktrough detallado (Rahdo o Rodney Smith son mis preferidos) para saber si me entusiasman las mecánicas y el flujo del juego. Solo si tengo muchas dudas me leo las reglas antes de comprarlo, pero es muy raro que llegue a ese extremo.20160831_174802M: Cuáles son los juegos que no salen nunca a la mesa? G: Definitivamente Descent porque no me termina de convencer y Mage knight que me encanta pero no consigo gente que se entusiasme y se hace eterno de más de a tres personas. El LCG del Señor de los anillos es un juego que sale poco a la mesa porque me saturé de mi época de jugador de Magic y me da una fiaca atroz tunear los mazos antes de cada partida ( y de ése sí me compré dos expansiones).M: ¿Te arrepentís de haber comprado algún juego?G: En su momento me pareció una buenísima idea gastarme $ 1500 mangos en el Descent porque me entusiasmó muchísimo el tema y me pudo la fascinación por elfos y lores malvados pero la verdad es que es un juego que me parece muy repetitivo y me aburre. Además me cuesta horrores armar un grupo constante para jugar una campaña por lo que nunca ve la luz. Definitivamente me arrepiento de esa compra… la suerte es que no me compré ninguna expansión que empeorara la mala decisión.M: Como contrapartida de los juegos que no salen a la mesa, ¿cuál es el juego que jugás más seguido?G: Creo que los juegos más jugados no son los que más me gustan ni por asomo. Me he transformado en un “evangelizador” del hobby y torturo a la gente que pasa por mi casa para que jueguen a algo y se entusiasmen…por eso juego más juegos livianos de introducción que los más estratégicos que me gustan más. Jaipur, Catán, Dominion, Cacao, Dixit salen muy seguido…ojo que igual los disfruto muchísimo.M: ¿Cuáles son los juegos que más te gustan de tu ludoteca?G: Si me apurás y tengo que elegir uno te digo que el Russian railroads pero si me bancás una triada le agrego Castillos de Borgoña y Seasons.M: En tu triada de juegos favoritos me llama la atención Seasons que no parece convivir bien con los otros dos, ¿encontrás puntos en común o simplemente funcionan para diferentes ocasiones?G: Tenés razón, el Seasons es muy distinto a los otros dos. Lo que pasa con el Seasons es que es lo más parecido a Magic que encuentro en este mundo por lo que cada vez que lo saco a la mesa y empiezan a aparecer esos combos interminables y la adrenalina fluye es como volver a mi primera adolescencia. Veo el mundo con ojos infantiles…jajajajja. Además de esto y poniéndome un poco más serio, me parece un juegazo y cada vez que lo saco a la mesa enamora a todos los que lo ven. Por eso es el “rarito” de mi trío de favoritos.M: Mencionabas tu rol de evangelizador de los juegos modernos, en tu experiencia ¿cuales son los que siempre funcionan?G: Como te contaba recién el Seasons es un imán para no iniciados y siempre resulta. El King of New York me lo compré para evangelizar a mi familia apelando a tardes de generala domingueras y no defraudó. Y los “abuelitos” de la ludoteca nunca fallan: Catán y Carcassonne siempre enganchan algún pececito muggle.M: ¿Cuál dirías que es la característica principal de tu ludoteca?G: Es bastante variada y tiene juegos para todo tipo de jugadores aunque predominan los euros y escasean los partys. Juego mucho con mi hija Manuela…una adolescente de 14 años a la que por suerte le prendió la pulsión lúdica paterna… por lo que hay varios juegos para dos jugadores y muchos que funcionan bien a este número.ludotecaM: ¿Qué juegos recomendás para despegar a adolescentes de las pantallas digitales?G: Mirá, mi experiencia con adolescentes se limita casi exclusivamente a mi hija y uno de los integrantes del club. Jugar con ellos es exactamente igual que jugar con un adulto y mi hija me destroza en casi todos los juegos que le pongo en frente, por lo que recomendaría jugar con ellos a lo que uno más le gusta que no hay limitaciones en lo que pueden disfrutar o dominar. Por supuesto haciendo la salvedad de que mi hija juega conmigo desde chiquita por lo que su exposición a estas maquinarias lúdicas ha sido intensa a lo largo de su vida.Si me decís que querés jugar con un adolescente que está empezando en esto te recomendaría algún juego con mecánicas no muy complejas y un tema fuerte que les atraiga: Ticket to ride es un buen ejemplo.No es que tengo un plan premeditado para armar la ludoteca en una dirección concreta (porque como todos sabemos acá es difícil conseguir los juegos que queremos y muchas veces compro los que el destino me pone a la mano) pero se va perfilando lentamente hacia el lado más europeo del mundillo.M: Dentro de ese perfilamiento, ¿qué tiene que tener sí o sí un juego para sumarlo a tu ludoteca?G: No te voy a decir que poco azar en sus mecánicas porque no es así  (una pizca de imprevisibilidad le agrega mucho a un juego) pero sí tiene que ser un juego que te ponga decisiones significativas por delante todo el tiempo y te haga sentir que cada cosa que hacés determina el éxito o fracaso en la partida. Odio los juegos en los que se siente que da lo mismo las decisiones que tomás porque el destino de la partida se “juega” en otro lado…me siento estafado por este tipo de juegos.M: ¿Qué opinión tenés de los juegos en los que el azar no dirige la partida, pero una mala racha puede arruinar tu estrategia?G: Mirá…en este sentido ha ido cambiando mi opinión con respecto al azar en los juegos y hoy lo valoro mucho más que cuando arranqué. Si bien me encantan los juegos con información absoluta (o casi) y podrán ver en mi ludoteca Caylus o Puerto rico…ahora cada vez más creo que alguna mecánica azarosa que le agregue un poco de variabilidad o algo inesperado a una partida se agradece muchísimo y renueva un juego, además de obligarte a desarrollar la habilidad de adaptarte tácticamente a cada situación de la partida.Por supuesto que el engranaje azaroso de un juego tiene que estar equilibrado y bien insertado en un juego y…como vos decís… no ser el que comanda las acciones o determina el resultado de la partida, por encima de las decisiones informadas de los jugadores. Una mala tirada en Stone age o Los viajes de Marco Polo te pueden complicar un turno pero no definir una partida porque hay decisiones tomadas antes y después de la tirada que mitigan el azar de los dados. Ahí tenés dos ejemplos de buenos juegos con azar incorporado.M: ¿Dónde solés comprar tus juegos normalmente?G: Tengo un local amigo acá en Mendoza que nos trae juegos cada tanto y a buenos precios pero compro casi todos mis juegos en Chile. Debe ser de las pocas ventajas que tenemos los mendocinos con respecto a los gamers capitalinos jajajaja. Entre que en Chile está Devir instalado hace un par de años y que tienen la importación abierta desde siempre circulan un montón de juegos repartidos en varios “santuarios” gamers. Si bien el cambio de moneda no nos beneficia tanto como antes, y sigue empeorando día  a día, el valor de los juegos está muy por debajo de lo que se consiguen a pedido acá.Así que cada vez que vamos de vacaciones o algún pariente o amigo cruza la Cordillera se vuelve con un par de cajas. Hemos hecho un ritual con un grupo de juegos y vamos dos veces al año a Viña del mar o Santiago de Chile exclusivamente a renovar ludotecas. Un golazo.M: Qué envidia, ¿cómo es ese viaje bianual?G: Empezó como un viaje de amigos a Chile para pasar un par de días en la playa y comer algún marisco recién sacado del Pacífico y después del “evento” Carcassonne ha ido mutando en ritual gamer.Vamos por un fin de semana a Viña del mar, visitamos las dos (tres ahora) tiendas que venden juegos y nos traemos lo que podemos. Ya nos hemos hecho amigos de la gente de allá y por ahí le encargamos las cosas antes de ir para que nos reserven o consigan alguna figurita difícil del catálogo.Este último viaje (hace unas semanas) subimos la apuesta y nos fuimos un día a Santiago de Chile a un sector en la zona de Providencia en la que se concentran cuatro lugares interesantísimos: la distribuidora de Devir Chile, Warpig, Entrejuegos y un café de boardgames ala “Snakes and lattes” llamado 2d6. Lo que se llama un gamertour con todas las letras.20160831_1748151M: Mencionaste las figuritas difíciles, ¿hay algún juego que te haya costado conseguir?G: Castillos de Borgoña se hizo esperar bastante porque no lo conseguía en Chile y lo tuve que mandar a pedir…lo jugaba digital en Yucata y no daba más por pasar a la versión física. El Russian lo seguí un rato largo pero el que todavía no logro enganchar y me tiene mal es el Roll for the galaxy… en un café de boardgames nuevo (2d6) de Santiago la semana pasada lo tuve en mis manos pero no estaba a la venta…a pesar de que le rogué al dueño que me lo vendiera no logré quebrar su negativa (¡!maldición¡¡)M: ¿Conseguiste algún juego de una manera extraña?G: Ummmmm…nada muy llamativo pero sí me acuerdo en el norte de Chile de vacaciones y mi ludoteca con tres miserables juegos. Estaba desesperado por comprar algo y había sólo un pequeño club de jugadores de Magic y Pokemon que abría a horas extrañísimas y tenía un Catán y algunos otros juegos en una pequeña estantería destinada exclusivamente a los socios. Después de ir veinte veces para encontrar el lugar abierto logré que el dueño pidiera a su distribuidor un Catán y un Talismán para mí…que nunca llegaron. El día antes de volverme a Mendoza inicié una campaña para convencer al dueño que me vendiera un 7 Wonders y La sombra de Cthulhu usados que tenían en el club. Después de horas de ruegos y dignidades perdidas conseguí que me vendiera los dos. Mi ludoteca ahora tenía 5 juegos y yo un poco menos de orgullo.M: ¿Valieron la pérdida de orgullo el 7 Wonders y la Sombra de Cthulhu?G: Jajajajaja….en el momento ni lo dudé y entregué mi dignidad sin miramientos. Hoy ya vendí el 7 wonders (pero tengo su maravilloso hermanito menor 7 wonders duel) y a la Sombra casi no juego. Pero fueron piedras fundamentales de ese mueble maravilloso lleno de cajas que adorna mi estudio por lo que lo volvería a hacer sin dudarlo.M: ¿Ya tenés pensado qué traer del próximo tour lúdico a Chile?G: Según mi wishlist de la BGG tengo que -sí o sí- comprar 134 juegos…jajaja. Básicamente quiero todo lo que veo pero con el club de juegos del que formo parte (Sobremesa) estamos armando una misión comando a Santiago de Chile el mes que viene para comprar juegos y planeo traer el elusivo Roll for the galaxy y le tengo ganas a La Granja y al Vikings de Kiesling. Veremos.M: Y entre tanto juego traído del país hermano, ¿tenés juegos de industria nacional?G: Sí, tengo varios: Ave César, Icubo; Shinobi y Red 7 son los que me acuerdo. Los que no tengo en mi ludoteca personal los tenemos en la colección de Sobremesa (el club de boardgames del que te conté recién) por lo que jugamos casi semanalmente a alguna creación nacional.Ahí sí que tenemos lo más representativo de la creación lúdica criolla.M: Para finalizar, ¿cómo imaginas el futuro de tu ludoteca?G: Voy a ceder la palabra a mi pulsión lúdico-coleccionista que me asegura que va a seguir creciendo… ante la mirada aterrada de mi mujer que ve cómo se va rebalsando irremediablemente el estudio de cajas y cajitas de diversos tamaños. Me da tanto placer la investigación y todo lo que implica la adquisición de un nuevo juego que no creo que me prive de eso voluntariamente por lo que creo que en algún momento me tendré que plantear vender juegos. Me parece tan engorrosa la logística de ofrecer y regatear en la venta de juegos que mientras lo pueda evitar lo voy a hacer.M: ¡Muchas gracias Gonzalo por dejarnos visitar tu ludoteca!